jueves, 19 de junio de 2008

La congelación de sueldos de Aguirre

Esperanza Aguirre, político o política - para seguir la moda- por la que nunca he escondido mi especial admiración ha tomado la determinación de congelar su sueldo y el de su gobierno como medida de austeridad ante la crisis. Sin duda es un gesto, pero no se sí es del todo positivo. Captar a buenas cabezas para la política es muy dificil, el coste de oportunidad suele ser muy alto ya que se renuncia a opciones mucho mejores. Por tanto, en mi opinión los políticos deben estar bien pagados. Por tanto como digo el gesto de Esperanza Aguirre es un gesto, pero hay que calibrar el valor de los gestos. ¿ Cuánto en lo que se refiere a gasto público de la Comunidad Autónoma de Madrid significa esta medida? Seguramente no llega a un 1%. Un buen gesto del gobierno -ahora que está de tratos con los llamados "Agentes Sociales"- y de las Comunidades Autónomas sería reducir 1/3 los gastos públicos por ejemplo. Por tanto como digo lo hecho por Aguirre es un gesto, sí bien es cierto que se puede enmarcar en una política global un poquito menos intervencionista que la de las demás autonomías.

miércoles, 18 de junio de 2008

La trampa del lenguaje

El gobierno con su Presidente a la cabeza está utilizando la trampa del lenguaje para no llamar crisis a lo que es crisis y por lo que parece distintas personas e instituciones están ayudando en este propósito. Estamos en ese ejercicio típico de la obra de Lewis Carroll "Alicia en el país de las maravillas". Todos recordaremos como el personaje llamado Humpty Dumpty dice: " Las palabras quieren decir lo que yo quiero que digan ". A ésto, que los economistas conocemos bien, Hayek lo llamó en su libro "la fatal Arrogancia": " Nuestro lenguaje envenenado". Pues bien, desde la Fundación de Cajas de Ahorros ( Funcas) se ha puesto encima de la mesa un nuevo término para definir la situación actual de España. Se dice que estamos en una " contracción" que según estos señores podría derivar en recesión. La realidad de todo esto y hay que decirlo es que estamos pasando por una crisis de manual. Hay una caida en el PIB y sí durante dos trimestres seguidos cae por debajo de cero se llama recesión. Y no hay más, podemos seguir viendo quien dice la bobadita más ingeniosa pero desde luego ésta es la situación.

sábado, 14 de junio de 2008

Jornada laboral de hasta 65 horas

En este tema hay un punto de fondo bien interesante que es: ¿ En qué medida está justificada la intervención pública por motivos paternalistas? El paternalismo es uno de los ingredientes del intervencionismo porque es muy eficaz. Sí yo pienso que los trabajadores no son responsables o no son conscientes o no son libres o van a tomar malas decisiones o van a ser dominados por capitalistas codiciosos pues entonces yo gobierno, me cargo de razón digamos para imponer determinadas condiciones a los contratos. Mi argumento es que hay que tener cuidado con este razonamiento porque en el fondo le estás dando una carta blanca al poder para que intervenga practicamente en todo, porque la gente si es dejada a su libre albedrío al final va a terminar haciendo cosas que no le gustan o convienen. Hay que zanjar primero este debate: ¿ La gente de verdad es consciente? ¿ La gente puede ser libre o la gente es irresponsable y no puede salir adelante con sus propios medios? Yo creo desde luego que la gente es perfectamente consciente y sabe usar muy bien su libertad cuando los burócratas de turno se lo permiten.

Echemos la vista atrás

Hace un siglo y medio la ciudad de París tenía 1000000 de habitantes. Y en ese entonces un vasco maravilloso que se llamaba Bastiat escribió un ensayo sobre el abastecimiento de la ciudad de París. Y ese argumento nos vale mucho más ahora cuando las ciudades tienen muchos más millones de habitantes que entonces. Lo que preocupaba a Bastiat es cómo podían comer los parisinos. O sea, cómo era posible que todos los días 1000000 de personas pudiesen ser abastecidos. Llegó a la conclusión Bastiat y esa conclusión como digo nos vale ahora: que las sociedades modernas -ya entonces hablamos de una sociedad moderna, el siglo XIX-, son muy complejas, son muy delicadas, están unidas por tramas que no vemos y que tienen resultados eficientes puesto que seguimos comiendo aunque somos muchos más que los parisinos de entonces. Pero que al ser muy complicadas las nuevas sociedades, es delicado cuando los gobiernos intentan arreglarlas, intentan meterse con ellas e intentan armonizar intereses. Al final no lo consiguen y entonces cuando estallan tragedias o escándalos del tipo de la huelga de transportistas que estamos viviendo aquí en España enseguida pedimos al gobierno que haga cosas que no puede hacer.Por ejemplo, el gobierno va a subir el gasto público para salir de todo este lío y por descontado se sigue demostrando que El Estado, ese que presuntamente se presenta como protector de los derechos de todos, -a la vista de lo ocurrido con los mal llamados "Piquetes informativos" y el pinchazo de ruedas a los coches de las personas que quieren trabajar- no es capaz de garantizar esos derechos de todos.

viernes, 13 de junio de 2008

La Huelga de los transportistas

El tema de la huelga de los transportistas es un tema que ya me irrita y del que no pensaba escribir, pero como ahí siguen algo habrá que decir. Hace unos días se nos decía que habían llegado a un acuerdo las patronales del sector transportes - excepto Fenadismer- y las empresas cargadoras. Se nos hablaba de una "Claúsula de revisión automática de los precios del transporte en función del coste del combustible". El gobierno controla, interviene. En realidad no hay una política de precios en el sector por dos razones: primero porque como digo el gobierno interviene los precios y segundo porque estamos hablando de un mercado de compradores, que es lo que llamamos cargadores. Pero ¿ Qué significa claúsula de revisión automática? ¿ O sea que sí a cualquier persona le suben los costes, inmediatamente suben los precios de las cosas que vende? Interesante teoría ésta. Desde un punto de vista económico ¿ Qué está pasando? El problema que tienen los camioneros es que no pueden repercutir los costes sobre los precios y no lo pueden hacer en parte porque están controlados por inmensas regulaciones e intervenciones y además porque son muy pequeños y hay competencia. Lo que quieren conseguir es hacer que ésto lo paguemos todos a la brava. Hacer que nosotros, los usuarios del transporte lo paguemos de ésta manera, que es infringiendo la ley. Es absurdo. ¿ Por qué no en vez de poner tanta energía en ésto no ponen la misma o la mitad de energía en reformar el sector? ¿ Por qué no se alían y hacen empresas un poco mayores para reducir costes y además tener capacidad de negociación con la parte de la demanda, es decir, con los cargadores? Pero no. Quieren que su incremento en costes lo paguemos todos y además nos hacen creer que su incremento en costes es lo mismo que el incremento del combustible, cuando en realidad el combustible es una fracción de todos los precios. Además estos señores son unos empresarios, -porque son empresarios-, muy curiosos. Cuando ganan dinero no piensan en repartirlo entre los demás, y es lógico que no lo hagan porque es dinero que les pertenece, pero sin embargo cuando pierden dinero quieren que sus pérdidas se las paguemos todos y encima se dedican a cortar las carreteras sin que nadie haga nada. No me quiero ni imaginar lo que pasaría sí uno mismo se dedicara ya no a cortar carreteras sino a cortar una pequeña calle. Entonces seguro que sí vendría la Guardia Civil o la Policia pero no a ponerse de brazos cruzados mientras pasa todo lo que está pasando, se ve que están muy ocupados poniendo multas con esto del carné por puntos. Estos señores camioneros me recuerdan mucho a Jimmy Joffa sindicalista y delincuente estadounidense que estaba aliado con la mafia, incluso se dice que fue la mafia quien lo mató. Encabezó a 1.500.000 camioneros y abogaba por paralizar sectores específicos en lugares específicos. Los transportistas españoles cada día me recuerdan más a este tipejo.

viernes, 6 de junio de 2008

La crisis y sus consecuencias

Obviamente por mucho que el gobierno no lo quiera reconocer crisis hay. De hecho no solamente hay crisis ahora sino que la ha habido desde hace un cierto tiempo. Crisis no significa que la economía caiga, eso es una recesión. Crisis es un cambio, además es su significado original y etimológico y en economía también. Crisis es cuando la tendencia hace como un click y las cosas aunque no cambien de sentido, cambian en su ritmo. Y esto lleva pasando ya varios meses, quizá un año e incluso más tiempo en algunas variables. Por ejemplo en el crecimiento del precio de la vivienda. El precio de la vivienda libre por ejemplo, hace varios años que aunque sigue creciendo su ritmo es cada vez menor. El momento en que se produce eso es cuando hay una crisis. Todo el mundo sabía que la crisis existía y el gobierno también. Porque el gobierno no es que se equivoque, el gobierno miente, que no es lo mismo. Eso es claro, porque no se trata de equivocarse. Equivocarnos nos equivocamos todos, somos seres humanos, pero los datos que manejamos los economistas no son misteriosos. Incluso el Presidente los podía tener un poquito antes que los demás, pero la mayor parte de esos datos como digo son públicos, son oficiales. La Asociación Hipotecaria, los Bancos, el Fondo Monetario, el Banco de España, el Ministerio de Economía... la información estaba ahí. Entonces no se puede hablar de error, se puede hablar de mala intención. La prueba más palpable es que el gobierno insistió en que no pasaba nada hasta las elecciones y cuando las ganó, empezó a decir: Bueno, hay algún problema pero ustedes no se preocupen porque para eso estoy yo. Al final nos encontramos con un problema y es que las medidas económicas que uno tiene que adoptar en una situación de crisis son difíciles. Pensemos por ejemplo en contener el gasto público o en flexibilizar los mercados, que son cosas que hay que hacer para que la rebaja de actividad se traduzca en una disminución de salarios y no en una subida del paro, que es lo que pasaba históricamente en nuestro país. Pues eso, es dificil de hacer, porque tienes que venderlo, tienes que explicarle a la gente que es bueno que los mercados sean flexibles, hay que explicarle a la gente que es bueno que el gasto público baje... el gobierno no va a hacer eso. Entonces ¿Qué va a hacer? Humo, que es su especialidad y por descontado echarle la culpa a otro. El Presidente Rodríguez dijo no hace mucho que si quitamos los alimentos y el petróleo todo iba bien. Por descontado que esto es un camelo, pero ni con ese truco que es lo que llamamos los economistas la inflación subyacente, que excluye estas cosas, yo creo que ni con eso le salen bien las cuentas al gobierno. Porque lo que puede pasar ahora probablemente es que la inflación se desplace a todos los sectores de la economía, de tal manera que uno no pueda decir que solamente la culpa es del petróleo o del pollo o de algún otro animal análogamente inflacionario. Tenemos también los datos del paro. Yo no se que va a pasar con esto, no soy gurú, sí jugara a eso estaría haciendo lo mismo que el gobierno, incurriendo en esa fatal arrogancia. No se lo que va a pasar pero sí tengo alguna idea de lo que está pasando y sobre todo tengo alguna idea de lo que el gobierno debería haber hecho y no está haciendo. Esto es lo importante, es decir, un gobierno con responsabilidad habría tomado medidas desde el principio. Cuanto mejor va la economía, más fácil es tomar medidas que pueden resultar dolorosas, ahora va a resultar muy complicado. Tiene el gobierno reclamaciones sindicales, aumenta el paro, el ambiente se va a volver muy enrarecido. ¿Qué es lo que puede pasar? Sí sabemos que hemos pasado una muy larga época de crecimiento. A veces nos olvidamos de ésto, de que la economía española está creciendo desde el año 92-93 sin parar. Llevamos 15 años sin parar de crecer. Lo hemos hecho en torno a una tasa del 2.5-3 % que puede ser considerado bajo sí lo comparamos con un país emergente de Ásia o de América Latina, pero comparado con un continente languideciente como es Europa no ha estado nada mal. Esto se va a terminar desde luego ¿Cuánto puede durar? No lo se, pero no me extrañaría que durara al menos un par de años. La traducción inmediata de todo esto por desgracia es el desempleo, el paro. Y ahí es donde tú ves la mano de un gobierno, sí tenemos un gobierno que es bueno o malo. Porque sí los gobiernos son malos, no toman ninguna medida y tienes una economía muy poco flexible, entonces cuando le aplicas una recesión lo que hace es suprimir puestos de trabajo. Sí la economía es más flexible lo que pasa es que bajan los salarios y aumenta la movilidad y la gente puede cambiar de un empleo a otro. Por desgracia me temo que no van a ir por ahí las medidas y si a eso encima le metes más gasto público, es decir, más impuestos, estás tomando la peor medida en el peor momento. Otro aspecto de esta crisis son las manifestaciones y posibles huelgas de transportistas, agricultores, pescadores... hay que decir que todo el mundo está afectado por el incremento de los combustibles. Todos vamos en coche, ¿Qué pasa con los agricultores, transportistas, pescadores...? Ese impacto del incremento de los combustibles lo reciben más ellos y además tienen capacidad de movilización, cosa que muchos no tenemos. Por ejemplo jamás se habrá visto una movilización de los contribuyentes, ya que éstos no tienen -tenemos- capacidad de movilización, pero sí hemos visto muchas movilizaciones de agricultores, pescadores... ¿Qué puede pasar? Que se las pueden hacer pasar complicadas al gobierno y si su herramienta es el desabastecimiento no sería la primera vez. En todo esto los sindicatos no dicen nada y es muy dificil que lo hagan y menos con un gobierno socialista. la última vez que ocurrió algo así fue con la famosa huelga del 14 de diciembre de 1988 que hicieron los sindicatos contra Felipe González. No creo ni mucho menos que se estén planteando esto, además hay otro ingrediente y es que cuando hay crisis los gobiernos se precipitan a eludir sus responsabilidades, ya se sabe que el mejor amigo del hombre no es el perro sino el chivo expiatorio. Entonces el gobierno como digo va a intentar eludir su responsabilidad y entonces va a hacer dos cosas: una es pactar. Es muy interesante como desde el momento en que se empezaron a complicar las cosas el gobierno quiere pactar todo con todo el mundo. Y dos: específicamente pactar con empresarios y sindicatos. Entonces les va a convocar y va a decir que bueno, esto es un pacto social y ninguno va a decir que no. Lo que no está claro es sí de esos pactos pueden salir unas recetas adecuadas. ¿ Nos imaginamos a los sindicatos aceptando un plan de flexibilización, un plan de abaratamiento de los costes de contratación y de despido? ¿ Un plan de reducción del gasto público? Yo no lo veo. Por otra parte el gobierno va por el camino como de costumbre de tomar medidas intervencionistas del tipo de la de los 400 euros por ejemplo. Y todas estas medidas intervencionistas inevitablemente arrastran injusticias. Supongamos que ésto hubiera sido solamente para los que ganen menos de 2000 euros por año, pues el señor que gana 2500 dice: oiga, ¿ Y para mí qué?. Cuando te metes a intervenir es muy complicado. Y sobre todo de una medida como ésta a mi lo que me disgusta de ella es su carácter temporal, su carácter arbitrario. Ya han dicho desde el gobierno que el año que viene de ésto nada de nada. Al menos una medida que sería más clara es decir: tal impuesto suprimido o ésta rebaja es definitiva, lanzar un mensaje que sea general, que el gobierno no se meta a discriminar entre unos y otros. El Presidente Rodríguez también nos ha dicho que en un mes presentará medidas urgentes para la crisis. Cosa graciosa, oiga sí son urgentes ¿ Por qué no las presenta usted mañana? Son todas viejas tácticas políticas para eludir el desgaste. La economía desgasta, desgasta políticamente y este gobierno, aunque el PP está haciendo muchos favores, tiene un grave problema económico. El problema de Zapatero es ganar tiempo, a ver como hago para ganar tiempo, de tal manera que a mi no me echen la culpa los ciudadanos. Porque dentro de x años o x meses habrá elecciones y ahí puede que los españoles decidamos pasarles cuentas al gobierno por una cuestión económica, cosa que no siempre pasó. En el año 92-93 otra vez gobernaban los socialistas y la crisis fue espectacular, había un 25 % de paro, era una cosa increible y volvió a ganar Felipe González. ¿ cambiará la situación? Puede que sí, ya que yo creo que hay una conciencia de cuestiones económicas ahora como no había hace 15-20 años. Quizá porque estamos pagando más impuestos, quizá porque tenemos más cultura económica. Tengo que decir que a pesar de todo esto, yo en cierto modo soy un defensor de Solbes. Yo creo que está ahí no por nada que tenga que ver con la economía, está por razones políticas, porque es un hombre que tiende a tranquilizar. Tú miras a Solbes y es un tipo que te da la sensación de que no te va a robar la cartera. Hay un famoso cuento de Gila, aquel que empieza: " Cuando yo nací mi madre no estaba en casa..." Era una casa de locos y decía: " Y había en el pasillo un señor de marrón" Bueno, pues para mí Solbes es un señor de marrón, que está ahí, que está en tu casa pero a ti no te alarma porque no te va a hacer nada y por eso está ahí, para transmitir tranquilidad. Tranquilizar a la gente y para que Zapatero pueda decir: aquí tenemos a alguien que no le va a robar la cartera, no como nosotros. Yo tengo serias dudas de que esto pueda durar mucho tiempo, de hecho la gente que me conoce sabe que siempre digo que Solbes me parece que no va a durar toda la legislatura como Ministro de economía. Y además como decía antes el hombre puede tropezar dos veces en la misma piedra, pero quizá no tres o no cuatro y reitero que la conciencia económica de los españoles es mayor ahora que antes y puede que tengamos menos tolerancia al engaño y al fraude que la que teníamos antes.