domingo, 20 de marzo de 2011

¿Cuándo vamos a salir de la crisis?



Cuando los economistas hablamos de la crisis económica por la que estamos pasando, casi siempre de forma inmediata se nos pregunta cuándo vamos a salir de la misma. Personalmente creo que los economistas no podemos jugar a ser gurús, eso sería apostar por esa fatal arrogancia que tanto gusta a las autoridades. Pero sí se pueden decir algunas cosas al respecto. En el caso español, cuando se nos pregunta cuándo podemos salir de la crisis, lo que habría que tener claro es ¿Qué entendemos por salir de la crisis? Si por salir de la crisis entendemos volver a crear empleo y que nuestro mercado laboral absorba todos los parados que ha creado, creo que aún vamos a pasar un largo tiempo hasta ver que eso se produzca ¿Qué medidas debemos tomar para salir lo más rápidamente posible de esta crisis? Debemos hacer un ajuste espectacular en el gasto público, una liberalización real de los mercados y jamás subir los impuestos. Las subidas de impuestos en una situación de crisis económica es una medida no sólo equivocada, sino particularmente dañina para la recuperación. No vemos por ningún lado que este tipo de políticas sean las que el gobierno español tiene pensadas tomar, más bien vemos todo lo contrario. Por tanto, en mi opinión España pasará aún un largo tiempo de crisis económica.

martes, 15 de marzo de 2011

Trichet y sus paripés



El Presidente del BCE ha dicho que le parece insuficiente el acuerdo al que han llegado los gobiernos de los países miembros de la UE sobre las normas de disciplina presupuestaria. Según esto, los países que no cumplan las normas serán castigados con una sanción del 0,2% del PIB. Esencialmente esto es propaganda, pero puede tener algún interés. Por ejemplo la retórica, los políticos hablan de: “Pacto del Euro”. Se juntan los políticos y condensan un consenso que debe ser inobjetable. Se supone que nos van a vigilar, a tratar mal y a sancionar y la señora ministra de economía de España sale y dice: “Ha sido una visita muy fructífera” ¿Si cualquiera de nosotros nos reunimos con unas personas que nos dicen que nos van a castigar diríamos que ha sido una reunión fructífera? Es un acto fallido, que no hace más que mostrar esta maniobra: es una maniobra que probablemente tenga que ver con que los países más importantes ya no padecen este problema, cuando lo padecían no se hablaba de estas restricciones. Es posible que se piense que todos los países van a salir de la crisis, con lo cual va a ser más sencillo el cumplimiento de estas supuestas normas. Cuando se de vuelta a la tortilla, que alguna vez se volverá a dar la vuelta para el lado malo, pasará con este pacto del Euro, lo mismo que pasó con las condiciones de Maastricht, no se cumplieron y no pasó nada. Si nos acordamos de aquel acuerdo, para fundar el Euro había una serie de requisitos parecidos a los actuales. Uno de ellos, el que más me gustaba a mí, era el requisito de la deuda pública, que tenía que ser del 60% del PIB. No lo cumplía nadie salvo Luxemburgo. Entonces se juntaron en una cena muy fructífera y decidieron que iban a suspender estos requisitos. No pueden limitarse aquellos que tienen el poder ¿Cómo se hace para limitar al que tiene la fuerza? Es imposible. Por tanto, lo que hay son muchos paripés y este paripé tiene estas características. Y me he quedado con la duda de la cena fructífera, porque es posible que se repita la próxima vez.

lunes, 14 de marzo de 2011

Próxima reunión para nada



El próximo 26 de marzo, el Presidente del Gobierno ha convocado una reunión con 44 grandes empresas de nuestro país a la que ha invitado al Presidente de la CEOE. Tengo la impresión de que vamos a ver mucho pasteleo y mucha propaganda en todo esto. El mayor problema de todo esto no es solamente que no se adopten las medidas necesarias, sino que se adopten algunas que son perjudiciales. Por ejemplo, el énfasis que tiene ahora el gobierno en el tema del déficit público. Dicen eso de que van a combatir el déficit público. Es curioso como hablan los gobiernos de luchar contra el déficit, como si no fuera suyo. Esto es Drácula combatiendo contra los vampiros. Imaginemos el significado de este mensaje: el gobierno dice que va a reducir el déficit. Hay que decir que hay dos maneras de reducir el déficit público: una es bajando el gasto y la otra es subiendo los impuestos. A mí me gustaría que explicaran esto, aunque creo que no va a ser así. Nos van a engañar con el señuelo del déficit, como muchas veces han hecho y de bajar impuestos –que es lo que necesitamos para que la recuperación se consolide- nada.

lunes, 7 de marzo de 2011

González vuelve de nuevo



Felipe González está últimamente muy locuaz. Escribió un artículo en El País verdaderamente disparatado, en el que entre otras cosas decía que el Estado ha desaparecido y que es urgente que vuelva a aparecer y por descontado aconsejaba más impuestos. Ahora González ha dicho también que si no se pueden pagar las letras de la hipoteca al Banco, su inclinación natural es que se entregue la vivienda. La inclinación natural de los socialistas es jugar con la libertad de los demás. Aquellas personas que fantasean con que Zapatero es muy malo y el bueno era Felipe González, que recuerden lo que pasó en la época de Felipe González. Se hicieron terribles experimentos con la sociedad y con la economía, con los resultados desastrosos que habitualmente las políticas intervencionistas tienen como desenlace. Ha hablado González de “La alegría del crédito” ¿Cómo la alegría del crédito? El mismo Felipe González que dice que lo que pasó en la crisis es por culpa de la libertad, ahora habla de la alegría del crédito, como si no hubiera aquí Bancos Centrales. Como si el crédito fuera una mercancía que se produce libremente conforme a oferentes y demandantes sin intervención de autoridad política alguna ¿En qué planeta vive este hombre? Y respecto al tema de las hipotecas, una y otra vez volvemos a esta manía de hacer experimentos con la sociedad, como si fuéramos todos piezas de ajedrez y olvidando además quién es el que va a pagar. Dice González que se puede cancelar el crédito entregando la vivienda ¿Y esto no cree usted que va a tener algún impacto en los créditos futuros? ¿No cree usted que los va a encarecer? Es una consecuencia razonable, por tanto si lo cree, dígalo, porque al final lo que nunca terminamos de saber cuándo hablan los socialistas es quien va a pagar esto. Como sabemos que al final todo esto lo pagamos los contribuyentes, al menos que lo digan y que no nos falten al respeto.

martes, 1 de marzo de 2011

El déficit de las Administraciones Públicas


El déficit del conjunto de las Administraciones Públicas en España asciende a 98.227 millones de euros. Es decir, un 9,24 % del PIB. Con estos datos la ministra de economía y vicepresidenta segunda del gobierno se ha mostrado exultante, ya que el déficit público mejora en una décima las previsiones oficiales y además en el ejercicio del 2010 se ha logrado reducir el déficit en 1,9 puntos porcentuales respecto al año anterior. La ministra además de mostrar su alegría por los - según ella- buenos datos ha pedido más credibilidad para el gobierno. No comparto que haya que darle esa credibilidad al gobierno que pide la ministra Salgado, ya que la situación en la que estamos es culpa del gobierno, en el sentido de que la política irresponsablemente expansiva del gasto público durante la fase creciente del ciclo, es lo que nos ha colocado en una situación tan precaria como la actual. Solamente habría que imaginar lo bien que estaríamos de no haberse producido esa expansión irresponsable que debemos a Zapatero y Pedro Solbes. Pero una vez que se produce, lo que no podemos es caer en la trampa de decir que es una buena noticia esta reducción del déficit. No lo es, porque no sólo es que los objetivos son modestos, sino que además hay que ver como se hacen los ajustes. Durante la época expansiva lo que hacen es expandir el gasto público más de lo que debieran y durante la época de depresión lo que hacen es subir los impuestos más de lo que debieran. Las dos estrategias son reprochables.

Clifford Clark y el desarrollo económico



Clifford Clark es un experto en desarrollo económico que pasó por la London School of Economics y por la Universidad de Oxford. Fue durante muchos años codirector del The Economist y ahora es un columnista muy conocido del Financial Times. Clifford Clark ha escrito un artículo muy interesante y muy bueno sobre el discurso del estado de la Nación que hace Obama, que presenta el crecimiento de EEUU como una gran carrera. EEUU está en una carrera para ganar a esos “malvados” chinos e indios, que como extranjeros, son los culpables de todos los males de la patria. Lo que hace falta según Obama y los suyos es revitalizar la patria para competir con los extranjeros. Esto de presentar el desarrollo económico como una carrera en la que sólo el ganador se lleva el beneficio, es ya una cosa antigua. Clark desmonta esta visión de una manera muy graciosa y muy ágil. Habla de la acumulación de capital humano y de capital físico y sobre todo de las ganancias de productividad. Dice que todo este asunto de temor al crecimiento de los otros, es retórica nacionalista en la que el Presidente Obama sigue incurriendo y sus consejeros no le dicen que no lo haga. Clark hace hincapié en dónde están verdaderamente los resortes del crecimiento y dice cosas bastante obvias, pero que tendemos a olvidar, por ejemplo: dar la bienvenida a las importaciones baratas de países que lo hacen mejor que nosotros, no empeñarse en retener a los trabajadores en sus puestos de trabajo, sino empeñarse en devolverlos a puestos de trabajo. Es decir, hacer el mercado de trabajo más permeable en términos de entrada y no preocuparse tanto de la salida. Y sobre todo no regular la economía. No meter más la mano en la economía. Creo como digo que son cosas bastante sensatas, pero que olvidamos – sobre todo los gobernantes- con mucha facilidad.