Cuando –como es el caso- la irresponsabilidad de las autoridades conduce a una situación de deuda impagable, hay una situación que es la catastrófica: la salida del Euro, la devaluación e inmediatamente el default. No puedes salirte del Euro, devaluar y pagar. La deuda se multiplicaría espectacularmente. Esa como digo es una situación catastrófica. Sin embargo lo que no es posible me parece a mí, es seguir como si nada. Y esto me parece que tiene que ver con las tensiones presentes. La idea de seguir dándole al gobierno pensando que los ajustes que puede tomar el mismo con acuerdo de la oposición o sin él resuelven el problema de la deuda impagable, me parece que es una estrategia que no tiene ninguna salida. Por tanto, si no va a haber una fuga de Grecia del Euro, lo que tiene que haber es algún tipo de recorte de la deuda que no sé qué forma puede tener, pero tenemos que desembocar ahí.
viernes, 24 de junio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
Error peligroso
En El País ha salido hoy una tribuna con un gran error. Error bastante habitual en ese periódico y además error peligroso y que por tanto hay que atacar. El error es usar esa expresión tan de moda de “la dictadura de los mercados”. La tribuna de la que hablo la firma José Valdecantos y en ella insiste como digo en decir eso de la dictadura de los mercados. Esto es un grave error, especialmente ahora. Los mercados son lo contrario de la dictadura. No hace Valdecantos un análisis de la estructura del mercado en el sentido de que haya coaliciones internas que dominen y fijen precios… no habla de eso. Está diciendo que el proceso de mercado, la institución de mercado es una dictadura que actúa contra el individuo. Esto es frontalmente antidemocrático y tremendamente peligroso. La gente debería levantar la guardia cada vez que se incurre en este error. Lo contrario de la dictadura, de la discrecionalidad que es la intervención del Estado en la economía, es el mercado. Es la toma de decisiones descentralizadas de muchos individuos. Muchas veces los resultados no nos gustan, pero así son las cosas.
lunes, 20 de junio de 2011
De artículos y empresas
He leído en El País un artículo de un político socialista llamado Justo Zambrana. Es un artículo con todos los tópicos habituales sobre lo malo que es el liberalismo, dice cosas como que la crisis fue causada por las políticas del PP… Pero me he quedado estupefacto con el comienzo del artículo, porque cita textualmente a Ronald Reagan. Dice Reagan según Zambrana: “La economía de EEUU no funciona porque los ricos no son suficientemente ricos y los pobres no son suficientemente pobres” ¿Cuándo dijo Reagan semejante cosa? Independientemente de su ideología ¿Alguien ve a algún político diciendo públicamente que lo que hay que hacer es empobrecer todavía más a los pobres? En cambio me ha alegrado un anuncio de una empresa. Me encantan las empresas y la gente que tiene iniciativas. En una revista he visto el anuncio de una empresa de turismo. Esta es una empresa de turismo que se dedica a hacer turismo político. Igual hay gente a la que le interesa recorrer el mundo analizando la situación política del planeta. Esta empresa organiza viajes a diferentes países del mundo dónde el objetivo es entender la política de esos países. La empresa se llama Political Tours. Me parece una iniciativa empresarial muy interesante.
viernes, 17 de junio de 2011
Stéphane Hessel y su libro
miércoles, 15 de junio de 2011
Lecciones sobre la pobreza y la barbarie de países y continentes
Este debate entre lo que son países pobres y países ricos y por qué, me sigue pareciendo de plena actualidad. Además me parece que la explicación liberal de que los países pobres suelen serlo porque adoptan un marco institucional que no garantiza la propiedad privada y la seguridad jurídica y las inversiones es un discurso acertado y una vez más superior ética y moralmente al discurso socialista de decir que cómo son pobres, ponemos un impuesto y les ayudamos. Pero cuando hablamos de países pobres y ricos se me viene a la cabeza aquella anécdota en una película de los Hermanos Marx que protagonizan la actriz Margaret Dumont y Groucho Marx. Groucho como de costumbre le hace una perrería y Margaret Dumont le dice: “¡Es usted un hombre horrible!” Y Groucho le responde: “Un momento señora, ¿Comparado con quién?” Esto es lo mismo. Cuando hablamos de un país pobre ¿Comparado con quién? Un país que de un tiempo a esta parte ha sido muy estudiado por nosotros los economistas, es Argentina. ¿Argentina es un país pobre? ¿Comparado con quién? Si lo comparamos con nuestro país, desde luego todo el mundo diría que Argentina es más pobre que España, pero ¿Desde cuándo? Si trazamos la curva de la renta per cápita de los argentinos y la de los españoles ¿Cuándo diríamos que se cruzan? Es decir, ¿Cuándo diríamos que España pasa a ser más rica que Argentina? Fue en la década de los 70. Hasta entonces Argentina era más rica que España. Por tanto cuando ponemos a países como Argentina o a continentes como el latinoamericano como ejemplos de pobreza y de barbarie, tengamos mucho cuidado. Dar lecciones desde aquí a ellos no me parece del todo acertado. En cuestión de riqueza por lo que hemos visto, porque hay que comparar y en cuestiones de barbarie porque no tenemos muchas lecciones que dar. Contemos una nueva anécdota: Cuando llega la democracia a Argentina, -por cierto recordemos que la transición en aquel país fue mucho más complicada que la nuestra, ya que allí se hizo con el dictador vivo- en 1983 Raúl Alfonsín nombra Presidente para la Comisión de los desaparecidos a Ernesto Sábato. En ese momento todo el mundo quería entrevistarle y lo hizo entre otros un periodista de la televisión alemana. Ese periodista le preguntó a Sábato qué había encontrado en la Comisión de los desaparecidos y Sábato contestó que: 8000 desaparecidos. El periodista alemán se echó las manos a la cabeza y se preguntaba que cómo podía haber 8000 desaparecidos si Argentina era un país europeo, si Argentina es Europa. En ese momento Sábato lo miró muy fijamente y el periodista continuaba con las mismas afirmaciones. Hasta que la mirada del periodista alemán se cruzó con la de Sábato. En ese momento, el periodista no habló más y pidió perdón. 40 años antes, no 400 ni 4000, 40 años antes unos europeos metieron a seis millones de judíos en campos de concentración y los mataron. Por tanto ojo con dar lecciones desde Europa a otros, porque Europa no nace precisamente en 1945.
martes, 14 de junio de 2011
¿Reconocimiento de errores?
Pepe Blanco ha dicho que todos los gobiernos y el actual español también, cometen errores. Ha dicho el Ministro de Fomento que podían haber hecho más para frenar la burbuja inmobiliaria. Burbuja con la que hay que decir que este gobierno estuvo encantado. Pero cuando se habla de reconocimiento de errores, inmediatamente hay que preguntarse: ¿Qué clase de errores? Esta forma de reconocer errores es muy curiosa. Primero porque Blanco dice que la culpa es del gobierno de Aznar, que ya se sabe que es el culpable de todos los males y después hay que fijarse en el error que reconoce: Nos equivocamos –dice Blanco- en dejar que se escapen los malvados del sector privado. Su papel, no era ese. Su papel no era meterse con el sector privado. Su papel era otro muy diferente: las cuentas del sector público. Es una de las mayores irresponsabilidades de Zapatero. Este no es un tema de equivocarse o no o de que nadie me lo dijo. Muchos dijimos en muchos de esos años que se estaba cometiendo una gravísima irresponsabilidad y que lo que se tendría que haber hecho es: liquidar la deuda pública, bajar los impuestos y tener una economía muchísimo más flexible. Si hubieran hecho esto entonces, las consecuencias habrían sido muy buenas para la economía española cuando nos enfrentáramos a la crisis, porque no hubiera pasado lo que pasó: que el gobierno subió los impuestos y no hizo las reformas que hay que hacer. Si reconocer errores es esto, no vamos bien.
lunes, 13 de junio de 2011
¿Quién enriquece más a la sociedad?
Debemos llegar a la idea de que el que hace más fortuna es el que enriquece más a la sociedad. Si uno entiende eso, ya no importan nada las diferencias de riqueza, porque las mismas las causan los consumidores. Ellos compran el producto que vende alguien y no compran el de otro alguien. Eso se produce en el plebiscito diario del mercado ¿Quién es entonces el estado para decir que las diferencias de riqueza son injustas? Pero si es la gente la que ha hecho más rico a una persona sobre otra. Además hay que tener en cuenta que la riqueza de uno no supone la pobreza de otro, al contrario, aboga por la reducción de la pobreza de todos en gran parte. Esto se produce siempre que estemos hablando de una economía de mercado. Si la actitud del gobierno es neutra respecto a las actividades económicas de la persona, entonces sí podemos decir con certeza: ese hizo fortuna porque enriqueció más a la gente. Entonces la plataforma moral de los que están diciendo que las diferencias de riqueza son malas, se derrumba. Porque lo que se quiere decir con esto es que toda la gente se equivocó al hacer rico a esa persona. Y ahí surgen pensamientos como el de poner un impuesto a ese rico para quitarle el incentivo de más trabajo ¿Y a quién perjudica esto? Perjudica a la gente que se ha beneficiado de intercambiar con él en vez de con otro. Una vez más se demuestra que la intervención del Estado en la economía causa problemas que no serían tales en un sistema libre.
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